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¿El destino existe?

¿El destino existe? En alguna etapa de nuestra vida nos hemos preguntado eso. “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”, señaló con realismo el escritor británico William Shakespeare. La palabra Destino proviene del verbo latino Destinare, el cual se traduce cómo “hacer puntería”. Un significado estupendo para poder explicar la relación que se establece entreKarma y Destino, con un ilustrativo ejemplo:

El arquero olímpico. Este deportista encargado de hacer puntería con su flecha en el centro de la diana. Nosotros, en el momento de la competición, sólo vemos el resultado final, el cual podíamos equiparar con Destino.Sin embargo, detrás de ese resultado ha habido una serie de acciones, las cuales podríamos sustituir por Karma.

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Por un lado, tenemos que Destino es el encadenamiento o el resultado de los sucesos. Mientras que, por el otro, la traducción de la palabra sánscrita “Karma” es “acción”. Dónde se englobarían todas las acciones físicas, verbales y mentales que realizamos a lo largo de nuestra vida.

El Destino nunca es definitivo. Es decir, creo realmente en que tenemos una gran fuerza de poder e influencia sobre éste: Pues ¡somos los protagonistas de nuestra película! De hecho, una de las Leyes Naturales más conocidas es la de Causa – Efecto, la cual dice que todo acto o fenómeno tiene una causa productora, como a su vez produce también un efecto. Por ello, cualquier cosa que hagamos en nuestro día, por muy insignificante que creamos, tendrá su repercusión.

Los adivinos 

De acuerdo a la psicóloga Jennifer Delgado, de la Universidad de Cienfuegos “Carlos Rafael Rodríguez”, en La Habana (Cuba), con la frase “el destino de su vida” hacemos referencia a “la organización de los sucesos en la vida de la persona de forma tal que existe un final preestablecido, el cual puede preverse”.

“El destino se convierte en tierra fértil para los adivinos, cartománticos y demás figuras representativas del mundo esotérico. Aparece la profecía, que se sustenta en el poder de la sugestión”, añade la autora del libro ‘Psicología Curiosa’.

Sin embargo, “si las personas definen una situación como real, independientemente de que lo sea o no, ésta será real en sus consecuencias. Aparece la profecía y se autoalimenta, no importa si una situación de partida es falsa, ya que la misma genera una serie de comportamientos que la validarán desde su origen”, explica la psicóloga cubana.

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